
El valle rojo, Dades
Una comunidad encerrada en las montañas, Dades Gorge y sus colores, la tierra rojiza, la vegetación que parece encerrada entre montañas, todo se une creando una sensación sobrecogedora para cualquier visitante que no estará preparado para eso, tan sencillo, y único a la vez.
A medida que nos introducimos en la hondonada, veremos diferentes comunidades esparcidas, siempre con el fondo montañoso, el cielo y las colinas ofrecen un paisaje peculiar que contrasta con las Kasbahs y edificios más complejos.
El camino ascendente a través del valle de Dades nos permite ir apreciando las diferencias en la calidad de vida entre los que se encuentran más sobre la base y los que en la cima acusan de condiciones más precarias.
Antes de llegar a la aldea de Aït Oudinar el camino con sus curvas y sus condiciones se presenta como una travesía digna de cualquier viajero en búsqueda de aventuras. Otro punto interesante, y que parece mentira, es que en las aldeas los cultivos jardines están bien cuidados y dan frutos, pese a que muchos creerían que son tierras estériles.
La fortaleza de Aït Youl es otro de los puntos obligados en una visita a la zona del valle de Dades, con su antigüedad e historia representa una de las marcas de la vida anterior en esta zona, preciada por su emplazamiento estratégico.
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