
La ciudad de Agadir, en Marruecos, es uno de los destinos más interesantes del país en lo que refiere al turismo ya que se ha convertido, luego de la triste tragedia del terremoto de 1961, en el punto más europizado del país.
Las anchas calles rodeadas de establecimientos gastronómicos y hoteleros, ofertas de ocio de todo tipo que van desde salones de baile hasta bares, ofrecen una de las mejores experiencias para los viajeros que buscan nuevas tierras pero costumbres no tan diferentes.
Y es que Agadir no es tan recomendable para aquellos que deseen apreciar a fondo las particularidades de la sociedad marroquí, estamos ante una ciudad claramente occidental, cuya arquitectura y diseño aprovechan las costas y la diversión de la región para atraer al turismo.
De todas maneras, con el paso del tiempo se han ido filtrando algunos elementos de la cultura marroquí, y poco a poco vemos como las pequeñas y minimalistas casas de paredes blancas van dando lugar a nuevos establecimientos, con los detalles típicos de las construcciones del país. Una ciudad en constante crecimiento y que deslumbra por su dinamismo, nunca quieta.
La oferta hotelera y gastronómica es muy variada, por lo cuál podremos elegir entre pequeños locales con precios accesibles hasta los más destacados platillos de la cocina tradicional marroquí en lujosos establecimientos.
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Muchissimas gracias por su articulo sobre Marruecos, pero quisiera anadir que hay tambien casas rurales que acogen a la gente y representan un nivel alto de ecoturismo. Por consecuencia, Agadir no es solo un destino de cadenas hoteleras grandes.
Cordial Saludo